A lo largo de mis setenta años de vida he tenido experiencias extrañas, sueños y visiones de diversos tipos y desde una edad muy temprana.
Solo con 5 años tuve la primera cuando padecí paludismo con fiebres muy altas, mi familia decía que llegaron a ver en el termómetro hasta 42º de temperatura, puedo recordar muy pocas cosas por la edad, solo que permanecí en cama varias semanas, lo que más recuerdo es cuando me hacían tomar una pastilla del tamaño de una aspirina, era tan amarga que me la daban envuelta en un papel de fumar, la tragaba con un sorbo de leche sin apenas respirar y aún así sentía el amargor, tenía vómitos de bilis muy amargo que me duraba casi todo el día, dormía mucho y tenía sueños extraños y pesadillas, la que más se repetía era la sensación de caminar por un lodazal, me costaba un gran esfuerzo mover las piernas sintiendo la sensación de quedar atrapado o pegado al lodo; otro sueño que se repitió varias veces era notar que caía por un túnel muy profundo y al final me encontraba con una luz muy potente que me cegaba despertando envuelto en sudor y llamaba a mi madre llorando.
Dicen que cuando una persona muere ve este túnel con la luz potente al fondo, si es así, es posible, tal vez yo estuve muerto durante unos instantes.
Desde entonces no he vuelto a tener ninguna experiencia similar ni nada parecido hasta cuando tenía unos 20 años, he tenido sueños extraños que se han repetido varias noches, muchas veces he soñado que volaba pero no como lo hacen los pájaros ni aeronaves, flotaba en el aire como si estuviera en el agua nadando, también se me han repetido que me pillaba un toro, trataba de salvarme subiéndome al lugar más alto pero el toro o toros que me perseguían lograban acercarse pero nunca me cogían, al principio lo pasaba muy mal, después acostumbrado a ellos continuaba durmiendo sabiendo que era un sueño.
En dos ocasiones he soñado que mi madre después de muerta venía a visitarme, siempre he sido muy miedoso y ella me lo decía cuando era niño
Siendo bastante niño varias ocasiones he visto en sueños el Kremlin con esos edificios característicos de la plaza de Moscú, creo no haberlos visto jamás ni incluso en revistas o libros, casi podría asegurarlo porque entonces no había televisión y muy pocos periódicos, es posible que escuchara a alguien hablar de ellos pero la imagen es difícil verla y menos con la exactitud que yo las veía, nunca lo comenté con nadie hasta muchos años después a una señora en un bar de Salou (Tarragona) a la vez que le conté otro sueño repetido en varias ocasiones y en distintas épocas donde se me presentaban visiones extrañísimas de edificios y construcciones de estilo futurista, como si fueran de otro planeta, tumbas con inscripciones y signos raros ilegibles de un material parecido a hierro, acero o material plástico de color totalmente negro con tonos brillantes; un edificio muy alto en medio de un bosque que yo miraba desde lejos y veía a gente en la terraza asomada a las ventanas y paseando por los exteriores con uniformes también de estilo futurista totalmente negro metalizado, la señora de aquel bar me hizo unas cuantas preguntas y me preguntó si yo creía en la reencarnación a lo que le respondí que nunca había pensado en el tema y que en lo que sí creía era en que cuando una persona muere es como cuando cualquier ser vivo se muere, deja de existir y punto, entonces ella me dijo que poseía poderes para saber y asegurar que yo había tenido tres vidas anteriores, la primera fui reencarnado en un ave que perseguida por otra mayor fue atrapada, de ahí mis vuelos, las persecuciones del toro y caídas al pozo profundo.
La segunda era un joven estudiante de artes de 18 a 20 años una ciudad de la Atlántida hace más de diez mil años que falleció cuando este continente sucumbió hundido bajo las aguas, no se sabe si fue debido a una explosión de un gran volcán o tsunami provocado por un cambio climático o explosión nuclear, en la civilización que existía en aquella época y extinguida por esta catástrofe pudo haber los monumentos y construcciones de mis sueños.
Mi tercera reencarnación tuvo lugar en la época de los Zares de Rusia, de ahí mis visiones del kremlin.
Y añadió que aún me queda otra y última reencarnación después de esta que desconoce como será por no tener visión sobre ella.
Después de pasar a la reserva he soñado que aún estaba en activo, mis compañeros eran jefes y no me dejaban irme a la reserva que se me había concedido por ley, la pesadilla era fatal repitiéndose en varias ocasiones.
Otro sueño también repetido en varias ocasiones es que me encontraba desnudo de medio cuerpo hacia abajo, la gente me miraba yo trataba de cubrirme con las manos pasando una vergüenza terrible.
El que menos aunque también repetido es que tenía mucho dinero en los bolsillos, a media noche me despertaba tratando de meter la mano en ellos y comprobarlo, viendo que había sido solo un sueño me llevaba la decepción.
Un suceso muy extraño me ocurrió un verano que estaba pasando las vacaciones en casa de mi hermano Pepe en el pueblo, yo tenia unos veinte años, dormía en una habitación donde la ventana más cercana a mi cama estaba orientada justo en dirección al cementerio donde estaba enterrado mi padre, se encontraba a unos 200m. y aunque desde ella no se podía ver por el follaje de los olivos se adivinaba, mi sobrina Josefina de 7 años dormía en otra cama en el lado opuesto muy cerca de la mía, una noche sobre las tres o cuatro de la madrugada escuché a mi sobrina llorando, gimiendo de forma extraña, su madre que dormía en otra habitación contigua a la nuestra le pregunto que le ocurría, la niña no respondió y todos continuamos durmiendo; al día siguiente me fui con mis amigos a divertirnos en el rió y lugares acostumbrados como cada día donde les comenté lo ocurrido la noche anterior y mi sorpresa fue terrible al escucharles que alguien había visto a mi padre ya enterrado en el cementerio cercano a la casa desde hacía mas de siete años pasear de manera normal por la calle junto a la antigua casa donde vivió, otras veces fue visto en la huerta por el que se la había comprado y cultivaba, otros vecinos le vieron sentado en el escalón de de la puerta de su casa.
Estos sucesos se comentaban en todo el pueblo, la gente de allá era muy supersticiosa por lo que nadie se atrevía a ocupar la casa donde vivimos ni incluso pasar cerca evitándola permaneciendo vacía varios años, después fue derruida para construir un colegio; el asunto me dejó perplejo pero dudé que fuera realidad pues aunque era muy miedoso, me costaba creer en estas cosas o tal vez me auto convencía para no querer creer en ellas, traté de no darle importancia, pasaron varios días sin novedad y olvidado el asunto de la niña, yo encantado disfrutaba mis vacaciones con mis amigos, chicas, merendolas y las fiestas que se aproximaban, cuando menos me lo esperaba otra noche volvió a ocurrir exactamente igual que la anterior. En el desayuno lo comenté con mi hermano y cuñada, me dijeron que nunca esto había ocurrido, al rato se levantó la niña que se unió a nosotros donde aprovechamos para preguntarle que le había ocurrido la noche anterior para llorar a lo que nos respondió que el motivo era porque su abuelito estaba en el quicio de la puerta frente a nosotros mirándonos con los ojos encendidos en fuego como si fueran dos brasas y que la otra noche también lloraba por lo mismo.
No hice más comentarios, terminé de desayunar y raudo me dirigí al locutorio de teléfonos donde puse una conferencia a un compañero en mi destino al que rogué sin darle explicaciones que lo más pronto posible me enviara un telegrama con el siguiente texto: Presentese de inmediato a su destino por alarma general
No regresé al pueblo hasta 30 años después pero antes de continuar con este relato contaré otra historia interesante ocurrida hacia 1964, cinco años después de la muerte de mi padre y relacionado con esta visita.
Autor del relato: Jesús Montejo
Publicado en internet en el blog de Guijarrito, un ciudadano de Villatobas
http://guijarrito.blogspot.com/2010/01/infame-por-jesus-montejo.html
Historia de un perro que nació en un pueblo de Jaén y murió en Villatobas (Toledo)
Siendo yo muy niño, en mi casa había un precioso perro al que toda la familia le teníamos gran cariño, era de raza desconocida, de tamaño mediano, pelaje suave abundante y bicolor, blanco y negro, su nombre era Buchichi, muy dócil, noble, cariñoso y bastante buscavidas, se pasaba parte del día deambulando por las calles del pueblo bien buscando alimentos (posguerra) o novias siempre metiéndose en riñas por alguna, murió a la edad de 17 años dejándonos un recuerdo inolvidable e infinidad de descendientes.
Pocos años más tarde, con el recuerdo del Buchichi aún fresco en nuestras mentes apareció no sé de donde otro lindo cachorro exactamente igual a él, negro con manchas blancas repartidas de forma parecida, lo adoptamos con todo el cariño para mantener a nuestra anterior mascota como si hubiese regresado a nosotros.
Pasó el tiempo y el cachorrillo creció con nuestra natural decepción de que siendo igual al Buchichi en casi todo pero no en el tamaño, que resultó ser un perrazo enorme.
De cachorro le puse el nombre de Boliche y cuando a los pocos meses mi padre lo vio tan crecido dijo: ¡este perro nos ha engañado, es un infame!
Y desde entonces se quedó con el nombre de “Infame”.
Esto sería más o menos unos dos años antes de ingresar yo en el ejército en 1957; dos años después muere mi padre, todos emigramos a Madrid quedando en el pueblo mi hermano Pepe con su familia y por supuesto “El Infame” con ellos.
Pasa el tiempo, yo voy destinado al EVA 1 (Calatayud), asciendo a Sargento, vengo destinado al EVA 2 (Villatobas) donde encuentro un trabajo para mi hermano en la base, pocos meses más tarde se trae a su familia y deja al “Infame” definitivamente al cuidado de unos vecinos que lo adoptaron.
Ahora después de muchos años por este medio he sabido que el perro estuvo en la puerta del cementerio varios meses alimentado por la comida que sus nuevos amos le llevaban hasta que cansado de esperar a su antiguo dueño abandonó.
Y que pequeño es el mundo... insignificante para un sabueso.
Un día que salí de paseo a Aranjuez me encontraba sentado a la mesa de una terraza con unos compañeros cuando de pronto vi a lo lejos un perro muy parecido al Infame, tan parecido que no pude contener la tentación de acercarme a él y llamarle por su nombre; el pobre animal nada más oír mi voz se lanzó y comenzó a darme lametones por toda la cara como si el tiempo no hubiese pasado para él, con grandes aspavientos y alegrías me siguió hasta la mesa donde lo presenté a mis compañeros y nos pareció extraño y heroico que el pobre animal hubiera venido desde el pueblo de Jaén caminando más de 300 kilómetros, solo Dios sabe por que sendas, caminos o atravesando campos, estaba famélico, muy delgado, cojeaba, los ojos llenos de legañas y en un estado lamentable.
Hacía más de tres años que mi hermano vivía en Villatobas . ¿Cuándo se escaparía el animal y cuanto tiempo tardó en llegar?. Nadie lo sabe. Sí supimos después por la familia que le adoptó cuando mi hermano salió del pueblo que el animal desapareció sin dejar rastro, pensaron que se había establecido por su cuenta o tal vez muerto pero no, el amor y apego a su primer amo le hizo seguir los rastros de al menos sus descendientes, los que le dieron cariño y amistad.
El pobre chucho no se separó de mí en toda la tarde hasta las diez de la noche que tomé el coche de internos que me trasladaba a la base y al pasar por Villatobas me apeé y dejé al animal en casa de mi hermano que lo acogió con la consabida alegría de toda la familia y vivió con ellos hasta morir de viejo.
Poco tiempo conviví con este animal pero por el solo hecho de la hazaña realizada, merece la pena que le tenga en cuenta aquí y no le olvide nunca jamás, aunque solo sea por la nobleza y amor a sus amos.
Y digo yo… con tantos experimentos que hacen los científicos ¿Por qué no investigan implantar genes de perros a las personas? Creo que si esto fuera posible no existiría tanta maldad.
En mi último viaje al pueblo y no con muchas ganas hice una visita al cementerio, nunca me ha gustado visitar estos lugares pero por el recuerdo de mi padre no quise pasar de largo sin al menos rezar un padre nuestro aunque fuera desde el exterior ya que en ese momento estaba cerrado, mi sorpresa fue enorme al ver justamente en la puerta al Infame con aspecto demacrado tal como he señalo en el relato anterior, ¿Pudo ser una alucinación por mis miedos? O tal vez algún descendiente del Infame que posiblemente murió su amo y permaneció a la espera en la puerta, el caso es que sin mirar ni pararme a pensar en nada más inmediatamente salí de allí echando chispas, la suerte me acompañó ya que ese mismo día regresaba a Palma, de no ser así seguro que habría adelantado el viaje, cuando llegué al bar de la pensión donde solía alternar con algún conocido lo comenté, uno de ellos señalando con la mano a un perro que en ese momento pasaba por la puerta dijo ¿No es ese? Era un perro exactamente igual que el infame y el que minutos antes había visto en la puerta del cementerio ¿Casualidad??? ¿Tal vez el Infame dejó descendientes iguales o muy parecidos a él? No lo sabemos y nunca se sabrá pero el misterio ahí queda, aunque la probabilidad es bastante alta ya que en aquellos tiempos estos animales deambulaban por la calle buscando novias y posiblemente encontró muchas que le dieron infinidad de descendientes.
Aún no acaban aquí los misterios, al salir del pueblo con dirección al aeropuerto de Valencia quise saludar a un antiguo amigo de la juventud que vivía en las afueras en una casa aislada, al acercarme a la vivienda enseguida me di cuenta del perro que tenían atado cerca de la entrada, era un fiel reflejo del famoso Infame, no me lo podía creer, pensé que podría ser como dije antes un descendiente suyo, seguro que lo era, no había otra explicación, con cautela me acerqué para acariciarle, los perros siempre han sido buenos amigos míos, nunca me han hecho nada e incluso perros de raza peligrosa los he acariciado, noblemente se han dejado y nada me han hecho, con este me ocurrió igual pues resultaba ser muy peligroso ya que al verme sus dueños acariciándole me gritaron desde lejos que me alejara, que ni ellos mismos se atrevían a acercarse alimentándole a distancia colocando un cuenco de comida acercándoselo con un palo, no dije nada y continué con mis caricias que el animal agradecía, cuando sus amos llegaron no me conocieron, yo a mi amigo sí pues soy buen fisonomista y las caras nunca se me olvidan, también reconocí a sus padres que venían junto a él, les dije quien era y muy contentos nos saludamos, me invitaron a pasar dentro y charlamos un buen rato, hablamos sobre los sucesos que me habían ocurrido, les pregunté de donde procedía el perro y me dijeron que lo encontraron siendo cachorrillo por la calle, que les dio pena y lo adoptaron pero les resultó muy rebelde por lo que fue atado hasta ese momento manteniéndole como buen guardián pues desde entonces nadie se atrevía a acercarse a la casa, como dije anteriormente la gente de esos lugares es muy supersticiosa y al escuchar mis relatos no pudieron reprimir su asombro y temor, entonces les pregunté si habían visto algún perro parecido a lo que me respondieron que efectivamente habían visto más, incluso podían ser hermanos o parientes del adoptado ya que la teoría de la descendencia puede ser la más real, me quedé más tranquilo, intenciones y ganas de regresar a mi pueblo he tenido pero pensando en estos enigmáticos sucesos he desistido totalmente y por supuesto que moriré sin volver a verlo.
Y como dicen los gallegos
Otros acontecimientos de naturaleza extraña me han sucedido cuando pintaba en el estudio de la calle del mar de Sóller, me gustaba trabajar por la noche por la quietud y pocos ruidos que reinaba a esas horas, el silencio era tal que se podía apreciar hasta el vuelo de una mosca, solo escuchaba mi propia respiración y el roce de los pinceles sobre el lienzo, también se escuchaban animalitos que podían ser ratones o pájaros que anidaban en los cañizos bajo las tejas, de muy tarde en tarde el rugir de una moto o coche que pasaba por la calle, a veces el canto del gallo cuando se acercaba el alba, el crujir de las paredes o maderas por el efecto de la dilatación o contracción, en verano el cantos de los grillos, me conocía todos los ruidos y sonidos de la casa pues llevaba mucho tiempo trabajando de noche pero uno que me llamaba poderosamente la atención y me hacía salir de la casa a marchas forzadas sin esperar a más era el sonido de un jadeo tras de mí, parecía ser mi propia respiración pero no lo era porque aguantaba todo el tiempo que los pulmones me lo permitían y los continuaba escuchando, sin limpiar la paleta ni los pinceles salía de allí rápidamente y estaba varios días sin regresar hasta que se me olvidaba.
La casa era muy antigua, la primera escritura databa del año 1711 y posiblemente estaba construida con antelación, lo sospechaba por su situación, todas las viviendas estaban alineadas a la calle, ésta estaba aislada y en posición distinta por lo que deduciendo se supone que fue una de las primeras de esa zona, además de que sus colindantes se veían mucho más nuevas, es de suponer que muchas generaciones vivieron y murieron en ella y si es cierto que los espíritus vagan en los lugares donde anteriormente vivieron, allí debían deambular muchas energías y fantasmas, dicen que cuando una persona en vida ha hecho algo malo su alma vaga hasta que marcha a donde debe estar eternamente y si se le hacen oraciones deja su actividad nocturna, yo rezaba de vez en cuando siempre de día, por la noche me entraba tal miedo que no podía permanecer dentro de la casa ni medio minuto ni incluso en el jardín o sus alrededores.
Estas sensaciones se las comenté a varias personas, amigos y compañeros, un aficionado a la parapsicología me animó a colocar por la noche una grabadora, nunca me atreví a hacerlo pero él estaba empeñado, así que le dejé hacer y una noche la colocó dentro del pozo del jardín, decía que era el lugar más idóneo por no llegar ruidos del exterior y solo se grabarían los de dentro y fantasmales que quedaron allá en las tinieblas y el tiempo, al día siguiente antes de amanecer le acompañé pues quería comprobar que no había hecho ningún truco, sacamos la grabadora previamente suspendida dentro del pozo a ras del agua y al conectarla nuestro asombro fue mayúsculo, se escuchaban palabras, voces casi ininteligibles en el idioma mallorquín, unas de mujer y otras de hombre, mas adelante que repetimos la experiencia se escuchaban llantos de niño, otras veces de bebé pero las de mujer y hombre eran las mismas, llegué a pensar en la primera grabación que el amigo me había engañado preparando la cinta previamente antes de meterla en el pozo o también pudo ir en la noche para cambiarla pero mi desconfianza le animó a obligarme a pasar una noche entera acompañado por varios amigos en el estudio y cerca de la escena vigilando para asegurar que nadie la manipulaba, previamente la puso en marcha para comprobar que la cinta estaba totalmente limpia y efectivamente al amanecer cuando escuchamos la cinta, las voces quedaron grabadas como en ocasiones anteriores, sin más agarré la cinta y la eché al fogón por lo que mis amigos se enfadaron y más el entendido en estos temas que al parecer regresó después para seguir grabando, yo ni quise saberlo dejándole hacer sin que me mostrara nada.
Otras cosas extrañas me pasaban con objetos diversos de uso cotidiano que se me perdían, estaba seguro de haberlo dejado encima de una mesa u otro lugar cercano, por ejemplo un martillo, destornillador, espátula o pincel que usaba con bastante frecuencia, desaparecían por arte de magia varios días, incluso lo daba por perdido sustituyéndolo comprando otro y justamente cuando iba a utilizar el nuevo me aparecía el viejo a la vista encima de la mesa o caballete de trabajo, esto me ha ocurrido muchas veces, no le daba importancia pensando en mi posible despiste.
Estuve mucho tiempo sin ir al estudio, solo alguna vez de día para recoger algo y deprisa, tuve la gran fortuna de que por aquel tiempo nos fuimos a vivir a palma y poco tenía que hacer ya en el, dos años después se vendió con gran satisfacción por mi parte y nunca más he sabido del asunto pero olvidarme de él es imposible.
Durante las noches de guardia en la los radares sobretodo en el de Soller he experimentado, visto y oído por otras personas infinidad de cosas, historias y casos de naturaleza extraña.
Decenas de veces he visualizado objetos en las pantallas a gran velocidad, una aeronave normal a una velocidad normal tardaba en cruzar la pantalla de este a oeste cerca de una hora para recorrer las casi 500 millas que suma la distancia de este recorrido, un caza supersónico que volaba a más de mil millas por hora hacía el mismo recorrido en menos de media hora, estos vuelos en ocasiones clasificados desconocidos eran controlados y seguidos hasta su identificación y lo sabía de hacerlo muchas veces, en ocasiones “hemos” y lo escribo entre comillas porque no he sido yo solo sino más operadores y controladores de varios rádares adyacentes, hemos visto y controlado objetos a velocidades tales que ningún caza en esas fechas ni en la actualidad podía hacerlo, el recorrido de este a oeste de la pantalla lo hacía en menos de tres minutos, tan rápido que casi no nos daba tiempo de comunicarlo a los radares cercanos hacia donde se dirigía y efectivamente ellos también lo divisaban, a veces a una altura determinada y en instantes cambiaba a alturas muy bajas o de pronto ascendía a muy altas hasta en ocasiones llegar a perderlos en nuestra pantalla de seguimiento de nivel que solo podía alcanzar los 35.000 m.
El caza que más alto podía volar en aquellos tiempos no pasaba los 20 mil.
La mayoría de estos fenómenos eran comunicados a las torres de control y aviones conocidos volando en esos momentos, algunos cerca de la ruta y casi todos también los veían en sus radares y visualmente, algunos muy de cerca hasta tal extremo que en una ocasión yo mismo participaba en una misión de interceptación con dos cazas, los pilotos avistaron un objeto descrito por ellos como una especie de platillo volante de gran tamaño de color plateado brillante que se les acercaba, y al llegar a ellos después de unos segundos desaparecía visto y no visto, era muy frecuente verlos, alguien decía que podían ser globos sonda pero un artefacto meteorológico y similares se lanzan a un lugar fijo y sin movimiento, sin velocidad y éstos volaban a velocidades hasta diez veces superior a la del sonido, lo más enigmático resultaba ser como cambiaban de altura o desaparecían con tanta rapidez, otros afirmaban que podían ser aeronaves rusas espías, sobretodo en los tiempos de la guerra fría y resultaba prácticamente imposible ya que entonces no existían naves de esas características. Al mismo tiempo que se producían los avistamientos en rádares, aviones y torres de control, también se observaban desde tierra existiendo personas que llegaron a hacerles fotos que aun se pueden ver en archivos, especialmente en los del Ministerio del Aire que se guardan celosamente y clasificadas como SECRETO.
Casos de estos los presenciaba cada vez que estaba de servicio ya que pasaba la noche de guardia velando por la seguridad del espacio aéreo, acostumbrados al tema no se les hacía ni caso, los objetos atravesaban la península ibérica en tres minutos de este a oeste o viceversa sin la mayor atención.
En varias ocasiones se han ordenado despegues de cazas para su reconocimiento visual y que yo recuerde, solamente se vieron cerca la vez que los pilotos me comunicaron el avistamiento antes mencionado.
Donde más los he visto ha sido estando destinado en el radar de Soller y mucha gente de esa zona los ha visto en el espacio de varias formas, detenidos, en movimiento, saliendo del mar, etc. pero siempre las descripciones han sido muy similares: objeto luminoso con luz muy brillante de color anaranjado y del tamaño algo mayor que una naranja, o sea, si miramos la luna que a simple vista tiene el tamaño de un plato, esos objetos eran algo menos de la mitad.
Una noche que estábamos en el lugar de descanso junto a la sala de operaciones presenciando un combate de boxeo sobre las once de la noche, en una pausa del combate hablamos del tema, el capitán Marco no llegaba a creerse nada de lo que se decía sobre las luces que desde la terraza presenciábamos muchas noches, en ese momento salí a tomar el fresco y allí estaba, rápidamente entré a llamarle, salimos todos y efectivamente el objeto brillante de color anaranjado sin movimiento sobre la sierra de Alfabia se presenció durante varios minutos, el tiempo suficiente que el capitán tuvo para hacer las correspondientes llamadas a las torres de control y aviones en la zona que ellos también vieron, incluso desde varios lugares de toda España, desde tierra y desde el aire.
Entre las personas que han trabajado de noche en el radar de Sóller se han contado muchas historias similares y otras increíbles, decían que algunos tomaban drogas y veían alucinaciones extrañas pero puedo asegurar que las dos historias que voy a contar a continuación, procedían de personas muy serias y estoy seguro de que jamás se han drogado.
La primera me la contó en exclusiva un chico joven, cabo 1º de electrónica que sus noches de servicio las aprovechaba para estudiar, era serio y muy formal, seguro estoy que no tomaba drogas, no fumaba y nunca le vi beber alcohol.
Este suceso le ocurrió varias veces, se sentaba a estudiar de espaldas a la puerta que daba a la salida del edificio y a un acantilado con protección de verjas por si alguien se asomaba y diera un traspiés no cayera, las antenas sobre el edificio a una altura de unos 1450m. sobre la cima de la montaña conocida por Puig Mayor, la sala donde se encontraba estaba llena de aparatos electrónicos, los entendidos decían que había mucha radiación e incluso moléculas radioactivas, es improbable que esto le influyera para ver y experimentar ciertos fenómenos de naturaleza extraña, me aseguró que yo era la primera persona a quien contaba estos sucesos, él me decía que avanzada la noche, sentía una especie de atracción hacia la puerta, como si alguien le llamara sin voz, con una especie de telepatía sentía que alguien le decía que se diera la vuelta y le mirara sin temor, que nada malo le haría, la atracción era tan poderosa que no podía reprimir la necesidad de volverse para ver que era aquel fenómeno extraño que le llamaba con tanta insistencia, entonces se daba la vuelta y justo en el quicio de la puerta abierta que siempre estaba cerrada con cerrojo de acero, veía a un personaje muy alto totalmente vestido de negro, él se quedaba quieto casi sin respiración, los mensajes sin voz los continuaba escuchando:
Algunas noches después de la última programación de la TV que en aquella época terminaba a las 24:00 en punto, solíamos quedarnos un rato charlando de diversos temas, unas veces se contaban chistes, otras se hablaba de fantasmas, las conversaciones más comunes casi siempre se centraban en extraterrestres, ovnis, etc. es aquí donde se sacaban estos temas y parecidos de cosas ocurridas allí mismo, uno contaba que algunos vieron cabezas sin cuerpo suspendidas en el espacio cerca de ellos y que también les hablaban sintiendo la misma sensación de paz como la que transmitía el “gigante de negro”
Una noche estrellada de verano después de apagada la TV estuvimos charlando de todos estos temas, cada cual contaba su propia historia o experiencia vivida, otras escuchadas en su pueblo o ciudad por sus mayores, historias de cementerios, apariciones, fantasmas, espectros, etc, etc., pasamos al tema ovnis y en medio de la conversación a alguien le vino la idea de salir a la terraza para escudriñar el firmamento a ver si se veía algo, pasamos un buen rato con la mirada puesta en las estrellas sin ver nada extraño, ya cansados decidimos irnos a dormir, como no había dormitorios ni camas por ser un lugar de trabajo, cada cual se las apañaba para ponerse su colchoneta portátil o camastro para echar la cabezada, nos despedimos y cada mochuelo a su olivo, normalmente yo me hacía el catre en la sala de descanso sobre el sofá, ya estaba echado casi cogiendo el sueño cuando oigo un ruido en el pasillo, me asomo y veo a un compañero corriendo hacia mí con su colchoneta bajo el brazo y diciéndome
Aquella noche no dormimos, continuamos hablando pero por acuerdo general cambiando de temas.
¿Pánico colectivo?
Así fue, a los pocos días le comenté la peripecia a un amigo de Sóller que es psicólogo y me dijo que es muy normal este tipo de miedo colectivo en casos como este y similares, entonces me puso como ejemplo la noche anterior al desembarco de Normandía cuando Adolf Hitler acompañado de sus generales estudiaban la forma de evitar la invasión de los aliados, sabían que era un ejército muy poderoso prácticamente imposible evitarlo y les entro “el pánico colectivo”.
Me aseguraba que los hombres por muy valientes que sean nunca se libran de tener miedo.
Voy a contar otra historia muy real ocurrida en la Base Aérea de Torrejón hace muy pocos años, relatada a mí personalmente por la persona que la vivió.
Esta historia es real porque yo mismo la viví. (Palabras de él)
Ocurrió en la base aérea de Torrejón donde la guardia solía hacer ronda pasando por delante de un hospital abandonado por los
americanos que allí se encuentran. Una noche, en una de esas rondas, mi compañero y yo junto con un perro policía de la guardia patrullábamos en Patrol por delante, y vimos que se encontraban encendidas las luces de los servicios de la planta de abajo del hospital, cosa rara, pues sabíamos que allí no había luz.
Pensamos que quizá la hubiesen conectado para realizar algunas obras o algo, así que no le dimos importancia y fuimos a apagar los interruptores del cuarto de baño, con bastante respeto, ya que el lugar daba bastante miedo en sí y además conocíamos varias historias del sitio.
Allí pudimos comprobar que el resto de las luces no funcionaban, sólo las del baño, lo cual nos extrañó bastante pues si habían conectado la luz del edificio deberían funcionar todas, así que la apagamos rápidamente y seguimos la patrulla.
Posteriormente, sobre las dos de la madrugada, pasamos de nuevo, y volvimos a ver luces prendidas, esta vez en una de las habitaciones de la segunda planta, pero esta vez por miedo decidimos no apagarlas y seguir como si nada.
Media hora después las luces estaban apagadas, a lo que pensamos que podía ser un niño de los chalets militares que había al lado, el que estaba jugando en el hospital con las luces, a lo que decidimos volver al hospital, ya que allí no podía haber nadie.
No habíamos salido del Patrol cuando se enciende otra luz de la segunda planta y nuestra teoría quedó reforzada.
Buscamos por todo el hospital y no vimos a nadie, así que apagamos las luces, pero cuando íbamos por el pasillo principal del segundo piso buscando la salida una luz de una habitación por la que acabábamos de estar, se enciende de
repente.
Mi compañero me mira y sin decirnos nada nos dirigimos a la habitación cautelosos para ver qué ha pasado. En ese momento la tensión es muy grande, y el lugar y los ruidos del sitio no ayudan precisamente, pero la curiosidad nos puede más que el miedo.
Yo voy delante, y mi compañero tres metros detrás con el perro, pero unos diez metros antes de llegar a la habitación suena un timbre: Es el ruido del ascensor que se pone en marcha, lo que me aterroriza pues el ascensor tampoco ha funcionado desde que se quedó el hospital vacío.
En ese momento, mi compañero está justo delante de la puerta del ascensor, y después de mirarnos fijamente mi compañero se queda mirando a la puerta.
Dos segundos después la puerta se abre, yo no puedo ver lo que había dentro del ascensor, pero mi compañero sí, y lo que sí puedo ver es su cara de terror. El perro enseguida se suelta de mi compañero paralizado y se va gimiendo con el rabo entre las patas.
Son sólo unos tres segundos pero yo sólo puedo mirar a mi compañero, hasta que le llamo:
- Carlos.
Éste no contesta:
- Carlos ¿qué pasa?
Yo no me muevo, y mi compañero sólo mira al ascensor, sin reaccionar. El ascensor se cierra entonces, y Carlos sigue mirando la puerta durante un segundo, después me mira y puedo ver cómo una lágrima recorre su mejilla mientras aún mantiene esa expresión de miedo.
Ahora soy yo el que no puede reaccionar, en ese momento mi compañero se gira rápido, llama al perro como si se acabase de dar cuenta de que se había ido. Al ver que éste no está sale corriendo a buscarle.
Esta escena sólo fue de escasos treinta segundos desde que se oye el timbre, pero lo recuerdo como si fuese una hora entera.
Yo salgo detrás de Carlos, pero me pierdo en el hospital. Al salir poco después le veo llorando sentado en el suelo con la cabeza entre las piernas al lado del Patrol.
- ¿Qué ha pasado? -Le pregunto.
- Vámonos de aquí, por favor -me dice. Miro al perro que está junto a él tumbado, llorando.
- Sí, nos vamos -le digo.
Cogimos el Patrol y seguimos patrullando, la ronda no fue igual, mi compañero no me hablo más ese día, estaba en otro sitio, ido totalmente. El nunca volvió a ser el mismo, y nunca conseguí que me dijese qué vio en el ascensor del hospital.
Carlos se suicido tres meses después y a mí nadie me creyó, a pesar de que todos mis compañeros veían a un Carlos diferente desde aquella noche."
Sobre OVNIS tengo muchos relatos y propias experiencias vividas.
Muy cercana a mi familia les ocurrió a mis cuñados Pili y Chani viajando de Madrid al pueblo de Segovia en el mes de agosto pocos kilómetros antes de llegar a su destino, pasado el cruce de la carretera de Segovia a Valladolid cerca de una abandonada ermita a unos 500 m. de distancia sobre un gran campo de trigo a punto de cosechar vieron una gran luminosidad de colores brillantes cambiando continuamente del azul al anaranjado y verde, pararon el coche para poder observarlo mejor aunque estaban algo asustados permanecieron unos minutos hasta que el objeto en forma redonda aplanada parecido a un platillo volante como los que describen en las leyendas e historias de ovnis desapareció a gran velocidad, al llegar al pueblo lo comentaron con los abuelos y tíos sin darle más importancia pensando que podría ser algún fenómeno meteorológico que pudiera darse al atardecer y siendo verano con mas motivo, al día siguiente mi cuñado intrigado por la visión de la tarde anterior y cogiéndole a poca distancia, se acercó para ver que podría averiguar y justo en el lugar donde lo vieron, el sembrado de trigales estaba abrasado de color negro carbón como si los hubieran quemado dejando un círculo de unos 100 m. de diámetro. Mi cuñado es una persona muy formal y prudente por lo que se guardó el secreto sin comunicarlo a nadie.
En la estación de radar de Alcoy sucedió algo asombroso, un compañero muy conocido con el que coincidí en el radar de Villatobas, era de Murcia, le conocía bastante, muy formal, trabajador y serio, al ser murciano pidió destino a al radar de Alcoy por estar muy cerca de su pueblo; las noches de verano era muy frecuente salir a tomar el fresco a la terraza, en ocasiones acompañado por otros compañeros o solo, en esta ocasión él estaba solo cuando escuchó un leve zumbido a su espalda, se volvió y vio algo que le dejó petrificado, una nave enorme en forma de platillo volante con muchas luces y seres en su interior que le observaban, se quedó paralizado, entró rápidamente para comunicarlo a los que se encontraban dentro los cuales salieron enseguida y allí continuaba el objeto extraño con sus pasajeros mirándoles, dicen que se sentía una sensación de bienestar y paz al mirarlos, a los pocos minutos el objeto desapareció a gran velocidad en el espacio, al día siguiente lo comunicaron a sus jefes los cuales no les creyeron, muchas historias como esta se contaban y nadie les creía afirmando que los jóvenes se drogaban imaginando cosas extrañas y alucinaciones, en esta ocasión nadie estaba drogado y además fueron varios los testigos del suceso, mi compañero como buen murciano era bastante terco, habló con el jefe de la base y le insistió asegurándole que además de haber visto la extraña nave, desde aquella noche él era otra persona, afirmaba que no podía dormir, siempre estaba muy nervioso y sentía grandes dolores de cabeza, el jefe llamó al resto del grupo que lo presenciaron, les interrogó por separado para asegurarse de que la versión coincidía y efectivamente todas eran idénticas, entonces no le quedó más remedio que creerles abriendo un informe para enviarlo al ministerio del Ejército del Aire donde se guardaban con clasificación de SECRETO. Mi compañero desde aquella noche es cierto que era otra persona, dicen que su forma de ser cambió totalmente, siempre estaba como ido, ausente, despistado y la habilidad que demostraba en el trabajo y en su vida normal desapareció por completo llegando a resultar una persona torpe y sin ganas de nada hasta tal punto que se separó de su mujer y al poco tiempo se suicidó, no sabemos si debido al suceso o por el abandono de su esposa.
Historias como estas y parecidas se han contado muchas, yo solo narro las que he vivido más de cerca.
Las más significativas fueron las vividas en los embalses cuando íbamos a pescar por la noche y con la barca en el mar tanto de día como de noche. Varias noches hemos visto objetos en el cielo a gran velocidad y de tamaño muy superior a aviones normales, a veces volando en formación y otras alejándose unos de los otros como si efectuaran maniobras, en varias ocasiones solo y acompañado hemos visto cosas extrañas acercarse a nuestra embarcación, algo parecido a submarinos color gris brillante de tamaño mas o menos como el de un coche, llegamos a pensar que podrían ser animales marinos que era lo más probable pero la duda siempre nos quedó.
En el pantano también acompañado por amigos pescadores hemos observado en varias ocasiones algo que salía del agua sin hacer ruido pero sí levantando olas que a veces nos sorprendían mojándonos los pies.
El suceso más gracioso tuvo lugar una mañana minutos antes del amanecer al escuchar un estruendoso ruido muy cerca de nosotros, pensamos que podría ser lo mismo de otras veces y comentamos, esta vez si que suena lo que sea, levantamos la vista hacia el cielo y quedamos asombrados al ver una manada de aves que pasaban casi rozándonos la cabeza, resultaron ser cientos de patos que en aquella época pasaban la noche en las mansas aguas del embalse y levantaban el vuelo para reanudar su viaje migratorio.
Otro caso parecido al anterior ocurrió una noche de luna llena que desde nuestro puesto de pesca pudimos apreciar a lo lejos unos destellos o fogonazos de luz intermitente a espacios de varios minutos, uno dijo ¿Alguien me acompaña a ver que es aquello? Yo miedoso pero intrigado y llamado por la curiosidad me ofrecí, caminamos como unos 10 minutos dirigiéndonos al lugar, los destellos seguían, nuestra curiosidad aumentaba, ya estábamos muy cerca de las misteriosas luces y nuestro asombro fue ver sobre un montículo a una chica totalmente desnuda y un tipo cerca haciéndole fotos. Sin hacer nada dimos la vuelta regresando a por las truchas que nos parecían más interesantes.
La historia más enigmática que conozco la se de boca de la misma persona que le ocurrió, era un compañero bastante mayor que yo, un hombre maduro, serio y muy formal, nunca le gustaba hablar de estas cosas pero en una ocasión que coincidimos en un servicio de noche, como casi siempre sacamos el tema ovnis y él nos contó sus dos únicas experiencias hasta ese momento porque al parecer tuvo una más que no pudo contar porque desapareció de la faz de la tierra sin nadie saber a donde fue ni donde pueda estar.
La primera le ocurrió varias veces, el vivía en Palma y cada día de trabajo se desplazaba en su propio coche desde la base a su casa, en la carretera a la altura del restaurante Mirador de Ses barques veía una planta ardiendo, la primera vez no le dio la menor importancia, solo que al llegar al restaurante avisaba que en tal lugar había un fuego y continuaba su camino, la segunda vez ya le mosqueó ver el fuego exactamente en la misma planta por lo cual su curiosidad pudo con él y paró, al acercarse observó una luz muy potente que ascendía hacia el cielo. Nunca dijo nada a nadie, ni a su familia, pensó que habían sido alucinaciones suyas y podrían tomarle el pelo o por chiflado.
El segundo suceso tuvo lugar una noche de verano en la carretera que va de Palma a Bañalbufar acompañado por su esposa donde solían pasar los fines de semana, faltando pocos kilómetros para llegar a su destino, observó por el retrovisor que le perseguía una bola de luz muy grande muy distinta a la de un camión o coche, en ese momento cruzaba un puente muy estrecho, al terminar de cruzarlo vio que su coche estaba dada la vuelta mirando hacia Palma de donde él venía, lo lógico es que mirara hacia donde se dirigía como es de suponer pero no, el vehículo estaba completamente al revés y es prácticamente imposible maniobrar en el puente ya que es muy estrecho, la luz desapareció pero lo más curioso es que al llegar a su destino miró el reloj y marcaba dos horas más de la prevista, ya que ellos solían cenar a su llegada sobre las diez de la noche pero el reloj marcaba algo mas de las doce, les pareció extraño, cenaron y a continuación como tantas veces fueron al bar para tomarse un café, se sentaron a una mesa y cuando tomaban el café entró un señor con la cara desencajada y casi gritando muy nervioso dijo que le había ocurrido en el mismo puente igual que a mi compañero, entonces ellos no pudieron reprimir su silencio que antes guardaban por prudentes, se acercaron al individuo comentando que a ellos hacía solo menos de una hora les ocurrió exactamente lo mismo, le preguntaron al señor a que hora había salido de donde procedía, miró el reloj y dijo, salí de Palma a eso de las nueve, normalmente el trayecto se hace en media hora y añadió ¿Cómo he tardado más de dos horas en llegar? No es posible¡¡¡
Mi amigo solía salir a pescar al mar en una pequeña embarcación que tenía cerca de donde pasaba los fines de semana, un domingo de buena mar salió muy temprano, solo como lo solía hacer muchas veces, sabía navegar muy bien, la barca era segura, el mar estaba en calma pero no regresó jamás ni nunca más se supo de él, las autoridades de marina, el servicio aéreo de rescate, embarcaciones particulares le buscaron por todas partes sin hallar ni rastro, han pasado más de diez años y aun no se sabe nada de él ni del señor que aquella noche le ocurrió el mismo percance que sin ir a pescar también desapareció de este planeta sin dejar rastro. Un misterio sin resolver.
Yo particularmente aunque soy muy miedoso me cuesta creer en fantasmas, creo que cuando alguien muere se va, no regresa nunca ¿Alguien ha visto a un ser querido o amigo regresar después de muerto? No se tiene constancia de que alguien los haya visto.
En lo que sí creo es en que hay seres que viven en otros planetas, solo hay que mirar una cosa: nuestra galaxia tiene millones de estrellas, millones de planetas, hay millones de galaxias, sería muy egoísta por nuestra parte pensar que somos los únicos habitantes del universo, creo que es muy probable que existan otros seres en otros planetas, unos más atrasados a nosotros y otros tan científicamente adelantados que podrían sacarnos miles e incluso millones de años de ventaja ¿Quién dice que no pueda haber seres mucho más inteligentes que nosotros?
Y mi pregunta es: Si es verdad que vienen ¿Por qué no se dan a conocer? Si son gente de paz que se supone porque nunca han hecho ningún mal a nadie.
¿Es posible que estén entre nosotros?
Puede que no se presenten por alguna razón importante, puede que no deseen sepamos de su inteligencia ya que siendo tan avanzada y habiendo tanta maldad en la Tierra hagamos mal uso de ella y estén entre nosotros para mostrárnosla poco a poco e incluso me atrevería a decir para enseñarnos a ser buenos.
También puede ser probable que estén disfrazados de personas iguales que nosotros y al ser mucho más inteligentes y avanzados, a lo largo de la historia han estado y sin decirnos quienes son nos han proporcionado cosas buenas.
¿No es posible que los grandes inventores chinos, americanos, franceses, italianos, españoles, los más grandes de la historia como Hipócrates, Pitágoras, Aristóteles, Arquímedes, Copérnico, Leonardo Da Vinci, Edison y el mismo Bill Gates vinieran de otro planeta? Los grandes descubridores y conquistadores como Cristóbal Colon, Pizarro e incluso los papas ¿No podrían ser de otra galaxia?
Sabemos que el mundo es infinito, para cruzar grandes distancias a velocidades superiores a la luz y con nuestras tecnologías es de todo punto imposible pero ¿No es posible que seres de otras galaxias muy lejanas viajen de forma invisible?
No entiendo de física ni matemáticas, solo expongo mis propias teorías, de ninguna parte las he sacado, son propias de mi imaginación.
Otra de mis teorías es que pudiera haber un planeta gemelo al nuestro situado en una órbita igual a la nuestra pero detrás del sol, no lo podemos ver, sus habitantes podrían estar miles de años más adelantados que nosotros, el viajar hasta la Tierra les resultaría tan difícil como a nosotros pero lo podrían hacer muy sencillo, colocando un objeto volador en su espacio y cuando la tierra pasa por esa zona en su órbita ellos se pueden acercar porque la distancia sería mínima y a los seis meses recuperar su artefacto.
Veamos el dibujo.
T= Planeta Tierra
X= Planeta desconocido
La distancia entre la Tierra y el Sol es de 150 millones de kilómetros
Un artefacto inventado por terrestres que volara a una velocidad de un cohete espacial utilizando un motor de combustión con energía cinética que es lo más adecuado para desplazarse en el espacio a gran velocidad en la actualidad y que volara a una velocidad de 50 mil k/h, tardaría en llegar al Sol 3.000 horas que es igual a 125 días más otros 125 para llegar hasta ese planeta serían 250 días, casi un año, y además hay que saber si este cohete tendría combustible suficiente para el trayecto de ida y regreso que sería el doble, o sea, casi dos años, esto en línea recta que resultaría imposible por el acercamiento al Sol soportando muy altas temperaturas, por lo tanto, el recorrido tendría que ser haciendo el mismo camino que los planetas en su órbita y podrían ser muchos años. ( no está a mi alcance calcularlo matemáticamente)
Mi teoría
Supongamos que los habitantes de ese planeta además de ser más inteligentes y superiores a nosotros en tecnología, ellos saben como dejar una nave o estación espacial suspendida en el espacio en un momento determinado, supongamos que lo hacen el día uno de enero, su planeta continúa la órbita alrededor del sol, la Tierra a su vez le imita en la misma órbita y a los seis meses justos ésta pasa muy cerca de la estación donde hay naves que en ese momento aprovechan para descender a nuestro planeta a muy poca distancia y regresar a los seis meses después que es cuando su planeta vuelve a pasar junto a ellos el día uno de enero un año después; de esta forma se ahorra tiempo y combustible, y si se tratara de una estación espacial permaneciendo indefinidamente en el espacio se abastecerían cada año y la información sería dada al momento con buenas comunicaciones.